"Yellow diamonds in the light
and we're standing side by side
as your shadows crosses mine.
What it takes to come alive..."
We found love - Rihanna
and we're standing side by side
as your shadows crosses mine.
What it takes to come alive..."
We found love - Rihanna
Era un sábado cualquiera. Una noche sin grandes noticias, una noche tranquila.
Dos muchachos son presentados en un ambiente de falsas realidades y verdades distorcionadas. No hay sonrisas en sus rostros, escasas miradas de reconocimiento se llevan a cabo. La incomodidad domina el lugar. Ambos han abierto los ojos.
El silencio, el ambiente denso del momento se va disipando. La verdad ha salido a la luz.
Un sentimiento nace en el muchacho. Sabe que aquel que ha producido tanto daño está presente, y no esta dispuesto a ver a su nuevo "amigo" pasar por un mal momento de nuevo. No quiere verlo triste. ¿Qué está ocurriendo?
Pasan los minutos, el tiempo transcurre en esa noche. El deseo y afán de cuidar del muchacho va en aumento. Preocupación, necesidad de proteger, sentimientos, deseos, no tienen una defición concreta de lo que siente. La gran necesidad es ver aquel nuevo rostro de ternura mantener una sonrisa es lo que le importa. Quiere demostrarle que no está solo. Quiere, quizá inconcientemente, demostrarle que le importa más de lo normal...
Los días transcurrieron. Los muchachos continuaron viéndose. Un sentimiento va en aumento. El deseo de estar juntos controla muchas de sus acciónes.
Aquella mirada tierna, sonrisa adorable. Una atractiva forma de andar. Palabras que derrumban las barreras de su ser. El muchacho está enamorándose, el muchacho vuelve a creer.
Días transcurren mientras se sostienen las manos. Sonrisas disimuladas y palabras mudas son el idioma que ambos hablan. Abrazos nocturnos, besos tímidos, una caricia en el rostro del muchacho. Aquella sensación, aquel sentimiento se fortalece. Los días parecen semanas, el tiempo se enlentece. El sentimiento va en aumento.
Un martes cualquiera. Una sorpresa espera a uno de los muchachos.
Con la luz de pequeñas velas repartidas por la habitación, el ambiente está inundado de romaticismo. Una copa de vino adornando, una merienda fuera de lo común en el centro del lugar. El muchacho es sorprendido por su compañero. La última prueba finalmente se presentó. Ya no hay tiempo que perder, ya no se necesita más. Los pocos días que se sienten como años han sido suficiente. Los corazones laten con fuerza. Las pequeñas velas que rodean la habitación son testigos de la gran pregunta. Los muchachos encontraron el amor, un amor que nació en el momento y lugar donde sus esperanzas parecián haber desaparecido...
Dos muchachos son presentados en un ambiente de falsas realidades y verdades distorcionadas. No hay sonrisas en sus rostros, escasas miradas de reconocimiento se llevan a cabo. La incomodidad domina el lugar. Ambos han abierto los ojos.
El silencio, el ambiente denso del momento se va disipando. La verdad ha salido a la luz.
Un sentimiento nace en el muchacho. Sabe que aquel que ha producido tanto daño está presente, y no esta dispuesto a ver a su nuevo "amigo" pasar por un mal momento de nuevo. No quiere verlo triste. ¿Qué está ocurriendo?
Pasan los minutos, el tiempo transcurre en esa noche. El deseo y afán de cuidar del muchacho va en aumento. Preocupación, necesidad de proteger, sentimientos, deseos, no tienen una defición concreta de lo que siente. La gran necesidad es ver aquel nuevo rostro de ternura mantener una sonrisa es lo que le importa. Quiere demostrarle que no está solo. Quiere, quizá inconcientemente, demostrarle que le importa más de lo normal...
Los días transcurrieron. Los muchachos continuaron viéndose. Un sentimiento va en aumento. El deseo de estar juntos controla muchas de sus acciónes.
Aquella mirada tierna, sonrisa adorable. Una atractiva forma de andar. Palabras que derrumban las barreras de su ser. El muchacho está enamorándose, el muchacho vuelve a creer.
Días transcurren mientras se sostienen las manos. Sonrisas disimuladas y palabras mudas son el idioma que ambos hablan. Abrazos nocturnos, besos tímidos, una caricia en el rostro del muchacho. Aquella sensación, aquel sentimiento se fortalece. Los días parecen semanas, el tiempo se enlentece. El sentimiento va en aumento.
Un martes cualquiera. Una sorpresa espera a uno de los muchachos.
Con la luz de pequeñas velas repartidas por la habitación, el ambiente está inundado de romaticismo. Una copa de vino adornando, una merienda fuera de lo común en el centro del lugar. El muchacho es sorprendido por su compañero. La última prueba finalmente se presentó. Ya no hay tiempo que perder, ya no se necesita más. Los pocos días que se sienten como años han sido suficiente. Los corazones laten con fuerza. Las pequeñas velas que rodean la habitación son testigos de la gran pregunta. Los muchachos encontraron el amor, un amor que nació en el momento y lugar donde sus esperanzas parecián haber desaparecido...
"We found love in a hopeless place..."

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